22 de junio de 2008

¡DíGaMe La DiReCCióN dE Su ViDeOPeRFiL!

La mañana había sido larga.

La neblina se atomizaba, resbalando alguna gota sobre mi rostro.

Paró la guagua. Subí, dejando bajo la marquesina mi pasado-porvenir.

En busca, iba en busca de unas horas para currar. La dirección de la empresa la tenía localizada.
Un sector de la ciudad, de la que pocas zonas no había transitado.
Acerqué mi mano al bolsillo de la camisa. Llevaba en aquella tarjeta magnética mi Videculum.
Saludé al guagüero y descendí por la puerta central. Algo de frio.
Encendí el cigarro Krüger y volví a colocar el mechero Clipper en mi bolsillo lateral derecho.
Tenía el hombro como con agujetas. Sí. Aún usaba teclado y no era ergonómico.
...
Tarde un ratito en llegar. Hacía mucho tiempo que no recorría aquel sector, ahora destinado a Oficinas de Parafarmacias, Distribuidoras de Prótesis y una zona adoquinada que llevaba a la Planta de Enlace Satelital. ¡Un lugar supertriste!
Ya cerca de la esquina, paré mi enlentecido caminar. Tomé aire y pensé lo que quería.
Doble, y a no mucha distancia, una silueta alta parecía esperar ante la puerta.
Según me acercaba, percibí que desaparecía, adentrándose en el local.
...


-¡Bueeenos días! -me recibió tras una despejada mesa.
-¿Tú no eres Iván? -le pregunté queriendo afirmar.
-Por favor. ¡Tome asiento! -me contestó, colocándose frente a la pantalla táctil.



-En unos momentos -continuó- podré acceder a su VideoPerfil.
-No tengo mucha prisa, le dije. Hoy ensayo por la tarde.
Me miró un poco de reojo y pasó rápidamente su dedo índice izquierdo por los labios, como queriendo señalarme silencio.
-¡Dígame, por favor, la dirección de su VideoPerfil!
Seguía sin mirarme de frente, pero su rostro comenzaba a suavizarse.
-Hyumana51..., -tuve que interrumpir. Las luces empezaron a destellear. Comenzó a sonar una sirena, a ráfagas.
-¡Acompáñame Tinus, tenemos que correr a Zona Blindada!
Ahora corroboré que era Iván. Mi amigo de la infancia.
-Oye, dijo agarrándome del brazo. No podía mostrar que te conocía. He alterado mi videculum: No he nacido aquí, sino en Turkish, donde los seres pierden la memoria. Es lo que pedían.
La mesa en que te recibí es una pantalla dactilar y tus datos se calcaron al registro de VideoFichas. Introduje una clave para que saltara la alarma del generador.
-¿Y qué hacemos ahora? -le pregunté algo sorprendido.

-Volvamos a la mesa, pero coloca la mano cerrada. Las uñas interfieren y así podré incorporar algunos datos que te serán necesarios para acceder a Personal. Una vez allí, Ruth te reconocerá y empezarás tu tarea.
Una vez en la mesa, vi como Iván seleccionaba opciones en la pantalla. Sonrio. Estreché su mano y pasados unos minutos estaba frente a Ruth.
...
-Allí está tu estancia, donde la arboleda, la fuente roja y el rio. Tu compañera de paisaje es Tairidima. Te gustará. Tambien crea historias.
-Te veo muy chachi. -le dije agradecido.
-Sí. Oye, necesito para mañana tres cuentos cortos. Emejota lleva un tiempo con nosotros. El se encargará de las imágenes y el audiolibro...



Ha pasado un largo tiempo. La gente encuentadora seguirá imaginando las salidas a los mundos que quieren cerrarse.
Desde que lograron parar el Escudo Estelar en RepuBLicheK, la imaginación a vuelto a insuflar vida a la mirada.
Iré a dar una vueltita, antes de retocar y darle el punto a este relato.

(Dedicado a Jan Tamas, Jan Bednar, José Álvarez, Giorgio Schultze y a toda la gente que pone su tiempo en soñar la humanidad de La Vida).

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