5 de junio de 2011

Tú, nerúdico Pablo

Busqué
y me desesperé
y ya no había canción
ni amor
ni poemas.

Canté
y conté hasta veinte
y el tiempo seguía arrasando
y nada de nada
ya que la vida danzaba
sin poemas sin amor y sin canción.

Sentí un rayo de utópico ánimo
y llegó la canción
Sentí un trueno repleto de impactantes olores
y llegó el amor
Sentí un roce del enigmático silencio
y llegó el poema.

Miré a otros ojos
y vi el caudal de las nerúdicas palabras
tal como veinte versos que ahora me regalas.



Tino J. Prieto Aguilar
Las Palmas de Gran Canaria.
Islas Canarias. África Isleña.
Nación Humana Universal.

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